Esquema
de las enfermedades infecciosas
Para
que una persona adquiera una enfermedad infecciosa, debe entrar en
contacto en el agente infeccioso que la causa.
Los
microbios pueden entrar en nuestro organismo de varias manera. Las
más frecuente son:
A
través de heridas en la piel que no se desinfectan bien, como
curre en el tétanos.
Con
agua contaminada, como ocurre con el cólera.
Con
los alimentos contaminados, como ocurre con la salmonelosis.
A
través del aire que respiramos, como ocurre con la
tuberculosis. Muchas veces se reparten mediante los estornudos de los
enfermos.
Por
picadura de insectos que , al picar, los inyectan en las personas
sanas. Es lo que ocurre con el protozoo que causa la malaria, que es
transmitido por un mosquito.
La
prevención de las infecciones
Para
evitar las enfermedades infecciosas, lo más efectivo es impedir su
transmisión. Para ello, se deben adoptar hábitos relacionados con
la higiene, como los siguientes:
Lavarnos
las manos antes de manipular la comida que vamos a comer y lavar bien
los alimentos, sobre todo si los vamos a tomar crudos como la fruta o
las verduras.
Cocinar
bien los alimentos , evitando que queden crudos. De ese modo nos
aseguraremos que no ahí
microbios.
No
beber agua si no estamos seguros de que se trata de agua potable.
Lavarnos
las manos antes de comer y después de ir al baño, cambiar pañales
o sonarnos la nariz.
Ser
cuidadosos con las mascotas: llevarlas al veterinario cuando sea
necesario, no besarlas y lavarnos las manos después de tocarlas.
Lavar
y desinfectar las heridas.